NOTICIAS

Noticias de interés para sacerdotes y cristianos en general.

AVISO. Desde el 21 de julio de 2008, todas las noticias nuevas que se vayan produciendo aparecerán solamente en la página www.sacerdotesyseminaristas.org

martes, 10 de junio de 2008

Llamados a la vida. Nuevo libro de Jacques Philippe


"Llamados a la vida" es un libro que habla sobre la vocación, la llamada de Dios, sobre todo a través de las Sagradas Escrituras.

Jacques Philippe es un sacerdote joven francés que ha publicado otros libros interesantes de espiritualidad, como "La libertad interior" y "La paz interior"

Réquiem por Nagasaki. Libro de Paul Glynn


Réquiem por Nagasaki cuenta la biografía de un médico sintoista al que el contacto con la enfermedad y la muerte le lleva a la conversión al catolicismo. Narra la guerra chino-japonesa, su matrimonio con una católica y los momentos intensos del bombardeo de Nagasaki. Sirve para conocer la historia - sufrida - de los cristianos en Japón. Está escrita por un sacerdote Marista australiano llamado Paul Glynn.

Más información y pedidos

Hay algunos ejemplares en Librería Dauro, de Granada

viernes, 6 de junio de 2008

Santa Sede autoriza celebrar conversión de San Pablo el domingo 25 de enero de 2009

Santa Sede autoriza celebrar conversión de San Pablo el domingo 25 de enero
de 2009


VATICANO, 30 May. 08 (ACI).-La Congregación para el Culto Divino y la
Disciplina de los Sacramentos publicó hoy un decreto que autoriza a celebrar
el 25 de enero 2009, tercer domingo del tiempo ordinario, la Fiesta de la
conversión de San Pablo.

El decreto, firmado por el Cardenal Francis Arinze, Prefecto de ese
Dicasterio y por el Secretario, Arzobispo Albert Malcolm Ranjith, explica
que la autorización se debe a la celebración del Año Paulino, que inaugurará
el Santo Padre el próximo 28 de junio, para conmemorar los dos mil años del
nacimiento del Apóstol de Gentes.

De no haberse dado el decreto vaticano, el año 2009 no se habría celebrado
la fiesta de la conversión de San Pablo.

La precedencia de los días litúrgicos, es decir qué debe primar cuando
en un mismo día confluyen distintas celebraciones, se explica en los
numerales 59 y 60 de la Carta Apostólica Mysterii Paschalis del Papa Pablo
VI.


martes, 3 de junio de 2008

Mandamientos laicistas (Fernando Sebastián)

¡Vaya Mandamientos!

 

Detrás de las pretensiones laicistas hay una concepción totalitaria del Estado. Según esta mentalidad, el Estado es una especie de Ser Supremo que viene sobre nosotros y nos dicta cómo tenemos que vivir.

Monseñor Fernando Sebastián

No debemos obsesionarnos con el asunto del laicismo. Pero sí conviene estar alerta. Porque la ofensiva sigue. Y no podemos dar un paso atrás.

El periódico Público, muy cercano al PSOE, ha confeccionado y puesto en el candelero lo que llama los 10 mandamientos del laicismo. En realidad son una barrera para excluir al cristianismo de todo lo que sea vida social. Los resumo.

1. Educarás en igualdad. Se entiende, en la igualdad impuesta del laicismo , sin ninguna referencia a Dios ni a religión alguna, ni siquiera a la trascendencia del ser humano.

2. No sermonearás fuera del púlpito. Que quiere decir, las manifestaciones religiosas sólo se pueden tolerar dentro de las Iglesias. Hay que eliminar la enseñanza de la religión en las escuelas.

3. No impondrás tus símbolos al Estado. Los actos oficiales tienen que ser estrictamente laicos. Excluyen los funerales de Estado y hasta las bodas católicas de la familia real.

4. No mezclar lo terreno con lo celestial. Ni himnos ni banderas ni autoridades en las ceremonias religiosas, ni signos religiosos en nada oficial.

5. No acaparar las fiestas del calendario. Pretenden quitar fiestas religiosas y hacer festivas las conmemoraciones civiles.

6. No invadir las instituciones públicas. Fuera los capellanes de hospitales, los castrenses, la existencia del Arzobispado Castrense.

7. Apropiarse del patrimonio. Que la Iglesia reconozca la propiedad pública de Catedrales, Museos, Monasterios.

8. Facilitar la apostasía. No necesita explicación.

9. No aparecer en los medios públicos. Hay que eliminar los programas religiosos en los medios de comunicación estatales.

10. Ni un duro para la Iglesia. Ni siquiera es aceptable el sistema de poner la cruz en la declaración de la renta.

O sea, la Iglesia, los católicos, la religión cristiana no merece la consideración ni la ayuda que merecen el deporte, o el cine, o los concursos de belleza. Solo les falta pedir que nos pongan una multa por ser católicos.

Contra estas agresiones del laicismo, nosotros afirmamos tres puntos difícilmente cuestionables.

Primero. Los ciudadanos tenemos perfecto derecho a vivir y actuar religiosamente en todos los ámbitos de nuestra vida, personal, familiar y social, según nuestra conciencia y a medida de nuestros deseos. Ninguna autoridad humana nos lo puede prohibir justamente.

Segundo. La autoridad civil, cuya razón de ser es el servicio de la sociedad, está obligada a proteger y favorecer la libertad de los ciudadanos, también en el ejercicio de su vida religiosa y moral tal como de acuerdo con su conciencia decidan hacerlo.

Tercero. Los ciudadanos católicos, como los demás, tenemos pleno derecho a intervenir en la vida pública en cuanto tales y tenemos el deber y el derecho de aportar al patrimonio común los bienes culturales y sociales que provienen de nuestra experiencia religiosa.

Detrás de las pretensiones laicistas hay una concepción totalitaria del Estado. Según esta mentalidad, el Estado es una especie de Ser Supremo que viene sobre nosotros y nos dicta cómo tenemos que vivir. Pero la realidad no es así. En el ordenamiento de la vida social, primero es la persona, como concreto real existente, y con la persona, la familia, en la que nacemos, crecemos y vivimos. Después viene la sociedad, cada vez más amplia, más abierta y más universal.

Desde dentro de la sociedad y de la sociabilidad humana nace la organización -el Estado-, que los ciudadanos nos damos para facilitar la convivencia y fomentar el bien de todos en libertad y justicia. Es el Estado el que tiene que ajustarse al ser de la sociedad a la que tiene que servir, y no al revés. Esto es la esencia de la democracia. Y lo contrario es dictadura y totalitarismo.

En el caso de la religión, el Estado lo único que tiene que hacer, que no es poco, es proteger la libertad de los ciudadanos para que cada uno pueda ejercitar y manifestar libremente su propia religión, según su propia conciencia, sin molestar ni atentar contra la libertad ni los legítimos derechos de nadie. De manera que la recta laicidad, lo mismo que la no confesionalidad, consiste en que el Estado proteja la libertad religiosa de la sociedad y de los ciudadanos para practicar la religión que quieran, sin beligerar en cuestiones religiosas que quedan fuera de su competencia.

Si los católicos españoles queremos seguir siendo libres y responsables, tendremos que comenzar a tomar en serio estas cuestiones. No es un asunto de los Obispos, sino que es algo que concierne directamente a toda la sociedad y a todos los ciudadanos. Lo que está en juego no son los privilegios de los curas, sino la libertad de los ciudadanos españoles para vivir libremente según su conciencia.

En el fondo está la gran cuestión de si es el gobierno el que tiene que estar al servicio de los ciudadanos tal como son y como quieren ser, o bien son los ciudadanos los que tienen que someterse a los gustos y preferencias de los gobernantes.

El Estado es laico no para suprimir la religión, sino para facilitar el que los ciudadanos puedan ser religiosos o no según su conciencia y puedan profesar tranquilamente la religión que mejor les parezca, con todas las consecuencias, privadas y públicas. Llega la hora de que los españoles seamos de verdad ciudadanos y tomemos la determinación de ser los protagonistas de nuestra vida, exigiendo a los políticos y a la política que actúen realmente al servicio de la sociedad, sin dirigismos y sin excederse en sus competencias ni en sus atribuciones.

¿Queremos vivir en una sociedad de hombres libres que orientan su vida según su conciencia, o queremos vivir en una sociedad dominada y dirigida dedicándonos simplemente a vivir como nos digan? Esta es la cuestión.

+Fernando Sebastián Aguilar

 



lunes, 2 de junio de 2008

Web dedicada a la mujer en el Consejo Pontificio para los Laicos

  CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 28 mayo 2008 (ZENIT.org).- El Consejo
Pontificio para los Laicos ha abierto en Internet una sección dedicada a la
mujer.

La página http://www.laici.org/index.php?p=homedonna nace como fruto del
Congreso "Mujer y hombre, la totalidad del humanum", que el Consejo
Pontificio para los Laicos llevó a cabo en Roma del 7 al 9 de febrero pasado
para celebrar los veinte años de la carta apostólica de Juan Pablo II
"Mulieris dignitatem".

Rocío Figueroa Alvear, Responsable Sección "Mujer" del Consejo Pontificio
para los Laicos, afirma que la novedad en la red es consecuencia del
"interés manifestado por las 280 delegadas provenientes de diversas partes
del mundo" que dijeron claramente que era necesario "continuar con la
reflexión emprendida, manifestando al mismo tiempo la importancia de
estrechar los vínculos entre movimientos, asociaciones, y personas concretas
que trabajan por la promoción de la dignidad y la misión de la mujer".

"Se trata de un forum abierto e informal", comenta Figueroa Alvear, que es
responsable en Italia de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación.

La página está abierta a la aportación de personas que sugieran "material
adecuado para el estudio y la profundización: las enseñanzas del Magisterio
pontificio sobre la mujer, como también investigaciones y análisis de
especialistas e intelectuales".

Uno de los objetivos de este nuevo recurso on-line es "profundizar en la
cuestión antropológica, que parta de la unidad originaria de la persona
sobre la cual se funda la relación recíproca entre hombre y mujer", recuerda
esta teóloga, doctora en cristología.

"Y esto sin descuidar la reflexión sobre la diferencia antropológica entre
el 'yo femenino' y el 'yo masculino' que, lejos de convertirse en un
obstáculo y un abismo profundo e insuperable entre el hombre y la mujer,
aporte los elementos para una mayor riqueza de la expresión del humanum en
todas las dimensiones de la sociedad", alienta.

"En esta página web, buscaremos sentir 'in ecclesia', en compañía de todas
las mujeres que nos han precedido en la fe con su testimonio de santidad y
de vida", señala esta responsable.

"Es en las santas y particularmente en el misterio de María que podemos
contemplar con claridad y transparencia la feminidad redimida y elevada a su
dignidad más alta. Estas figuras de santas son modelos concretos para tantas
mujeres cristianas que anhelan vivir su identidad bautismal y laical con
mayor conciencia y al mismo tiempo se preguntan sobre su misión en la
Iglesia", sostiene.

Rocío Figueroa, que quiere "confiar a María esta nueva iniciativa" del
Consejo Pontificio para los Laicos, presidido por el cardenal polaco
Stanislaw Rylko, puntualiza que "el confrontarnos con nuevos paradigmas
culturales y nuevos desafíos, no nos hace olvidar que aún en tantos lugares
del mundo la dignidad de la mujer no sólo no es reconocida, sino

también herida sufriendo aún las consecuencias de la miseria, la violencia y
marginación".

Una presencia "más incisiva" de la mujer en el ámbito familiar, educativo,
político, económico, cultural y eclesial será "clave" para el futuro de la
humanidad, para "edificar una comunidad humana que pueda expresarse desde la
riqueza del aporte femenino y masculino", afirma.

La cultura de red está detrás de la iniciativa, que pretende unir "todas
aquellas personas o grupos comprometidos en este campo, buscando favorecer
el recíproco conocimiento y la sinergia entre todos".

La página web cuenta con la ayuda de varios laicos y también religiosos como
la profesora Georgia Salatiello y la biblista Nuria Calduch Benages, de la
Pontificia Universidad Gregoriana, y la profesora Giulia di Nicola y el
profesor Atilio Danese.

Para enviar informaciones y comunicaciones: donna2008@laity.va

Por Miriam Díez i Bosch


jueves, 29 de mayo de 2008

GTA IV, perfección técnica al servicio de la vulgaridad

GTA IV, perfección técnica al servicio de la vulgaridad
Firmado por Reynaldo Gustavo Rivera
Aceprensa, fecha: 27 Mayo 2008


El lanzamiento de Grand Theft Auto IV (GTA 4) ha marcado claramente un hito
en la industria del videojuego. La empresa Rockstar anunció haber alcanzado
en el día de lanzamiento, 29 de abril, la cifra de 3,6 millones de unidades
vendidas, lo que supone unos 310 millones de dólares. Al final de la primera
semana, la cuarta edición de la saga GTA había alcanzado los 500 millones de
dólares en ventas.


Desde el punto de vista del marketing, fue el primer videojuego lanzado a
través de una campaña mundial, en muchos aspectos muy similar a la de un
gran film. Para los apasionados del juego, el fabricante ofrece una
presentación que incluye un libro sobre la saga y otros productos de
merchandising. No sólo es clara la convergencia de medios (en este caso el
texto impreso es consecuencia de una historia nacida en el digital), sino
también la capacidad de los videojuegos de generar una marca, fidelizando
usuarios y desarrollando el sentido de pertenencia de sus seguidores.

Liberty City en 3D

En GTA 4 se da vida a Niko Bellic, el personaje principal de la saga, que
llega desde Europa del este a Nueva York, lleno de deudas de juego. En
América vive en pobres condiciones, y se encuentra con su primo Roman,
supuestamente de buena posición económica. Sin embargo, Niko descubre
rápidamente que todo es un engaño y debe cuidar de Roman y salvarlo de
violentos matones, mientras trata de descubrir la manera de hacerse con
dinero suficiente y contactos que les permitan salir de la difícil
circunstancia en que se encuentran. La trama se desarrolla en Liberty City,
la misma del GTA 3, modelada completamente en 3D a partir de imágenes
digitalizadas de Nueva York y Nueva Jersey.

Para avanzar durante las más de 50 horas necesarias para dominar el juego,
Niko debe cumplir una serie de misiones (que incluyen desde despachar droga
hasta asesinar determinados personajes molestos, en algunos casos policías).
Puede desplazarse en escenarios de una excelente calidad gráfica, utilizando
innumerables tipos de vehículos (helicópteros, autos, patrullas policiales,
motos, camiones, ambulancias, etc.), muchos de ellos robados, escuchando la
música -más de 100 canciones- de las auto radios.

El jugador (en su rol de personaje principal) puede, además de nadar,
emborracharse, utilizar minijuegos electrónicos, navegar por Internet,
comprar ropa y armas de fuego, participar de citas amorosas, contratar
prostitutas y asistir a shows inmorales en diversos night clubs. Para atraer
la atención policial necesaria que le permita secuestrar una patrulla, Niko
no dudará en asesinar indiscriminadamente peatones desarmados.

Alto realismo

Desde el punto de vista técnico estamos frente a un producto único. Por
primera vez GTA incorpora gráficos de alta definición que incluyen la
sincronización de los movimientos faciales y efectos climatológicos, así
como también tecnología de inteligencia artificial que modela todo tipo de
movimientos con altísimo realismo. La plataforma XBox permite sesiones
online entre varios jugadores, cumpliendo misiones simultáneas en equipo (la
puntuación en este caso se valora en dólares y depende básicamente del
número de personas asesinadas).

A pesar de la perfección técnica de GTA, el análisis realizado por el sitio
especializado Common Sense es claro: un análisis ético y educativo hace
desaconsejable usarlo (y no sólo a menores de 18 años). Lenguaje y
situaciones inmorales, violencia extrema, comportamientos antisociales y
perversión sexual son constantes durante todo el juego.

El gameplay (lo que en una película sería el guión) es complejo y
articulado. A pesar de las clásicas regulaciones del estilo PEGI o ESRB,
está claro que entrenarse durante más de 50 horas en un ambiente de
vulgaridad, violencia y sexo solo puede servir para descubrir el lado oscuro
de los new media.


lunes, 26 de mayo de 2008

Libros y Dios

E=mc2 con y sin Dios
EL PAÍS. Miercoles 14 de mayo de 2008 / MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO
Dios sigue parapetado en las mesas de novedades, ocupando los rinconcitos que le permite el divino (en términos de ventas) Ruiz Zafón. Bueno, Dios y también su negación: los libros de y sobre ateísmo se han convertido en un auténtico subgénero de la no-ficción de divulgación media. Los sociólogos se inclinan a creer que el creciente interés por estas cuestiones tiene que ver con los miedos líquidos de nuestro tiempo: desde la ansiedad ante las incertidumbres de los nuevos descubrimientos biotecnológicos, hasta los temores suscitados en Occidente por la sustitución del tradicional enemigo de la Guerra Fría por otro, mucho más temible, y de estrategias y contornos imprecisos que, además, se ha conseguido colar entre nosotros: lo que demuestra, siguiendo la distinción orteguiana, que a las ideas se las teme menos que a las creencias.

Las ansiedades han provocado, desde el punto de vista editorial, y simplificando mucho, varias respuestas cuantitativamente notables: en una primera fase, la proliferación de libros de "espiritualidad" de toda clase, algo que se pudo constatar de modo abrumador en las sucesivas ferias de Frankfurt, el principal escaparate del mercado mundial del libro.

En segundo lugar, la publicación de El código Da Vinci, un best-seller del que se vendieron más de 60 millones de ejemplares en sus primeros tres años de vida, vino a dar satisfacción en el terreno de la literatura popular a la extendida creencia en la teoría de la conspiración como motor de una historia que ya no explican los grandes relatos del pasado, al tiempo que ponía en solfa a personajes e instituciones fundamentales en el paisaje del "choque de civilizaciones". El Cristo de Dan Brown, más cercano al semidiós gnóstico que a la segunda persona de la Santísima Trinidad, inauguró un prolífico subgénero que ha proporcionado pingües beneficios a quienes supieron acertar en la estela del modelo, y ha confirmado, de paso, que lectura y cultura no constituyen siempre y necesariamente ese tranquilizador binomio que garantizan las campañas de fomento de la lectura.

Los últimos en llegar, quizás como previsible reacción en un mundo al que la religión ha regresado con fuerza desconocida desde la Ilustración, han sido los libros "ateos". La racha la abrió el Tratado de Ateología, del mediático filósofo "epicúreo" Michel Onfray, que en Francia se mantuvo varias semanas en la lista de más vendidos. Luego vinieron, apoyados por su éxito en Gran Bretaña y Estados Unidos, El espejismo de Dios, del biólogo Dawkins, y Dios no es bueno, del polemista Hitchens. Y todos los demás: dense una vuelta por cualquier buena librería y cuenten las obras en las que, con motivo o sin él, "Dios" o "ateísmo" aparecen en el título. Ayer mismo recibí los dos últimos: No ser Dios (Paidós), la "autobiografía a cuatro manos" de Gianni Vattimo (que, tras su reencuentro con Lenin sostiene que el pensamiento débil es pensamiento de los débiles) y ¿Dónde está Dios? (Ares y Mares), de Bart Ehrman, un libro riguroso que viene a formularse la misma pregunta que ya se hacía el viejo Job cuando le llovían las divinas ordalías.

Mañana se subastará en Londres (consultar bloomsburyauctions.com), una carta (escrita en Princeton el 3 de enero de 1954) de Albert Einstein al filósofo Eric Gutking en la que el científico (que en otras ocasiones no había sido tan claro) habla de su ateísmo sin ninguna ambigüedad: "la palabra Dios no es para mí más que la expresión y el producto de la debilidad humana". Ateos y creyentes necesitan engrosar las respectivas listas de sus "autoridades" en una competencia inane, de manera que la puja por la carta de Einstein -en la que, de paso, se refiere a su relación con el judaísmo- alcanzará probablemente cotas estratosféricas para una misiva de cuartilla y media escrita a mano. Pero el Zeitgeist es el Zeitgeist. Y en ésas estamos.